La imagen de una persona conectada a un ordenador mediante un casco extraño y un guante cubierto de cables es la visión popular de la Realidad Virtual: una forma de comunicación erróneamente asociada a una tecnología determinada.

Un medio mitificado en gran medida a causa de la desinformación promovida en ciertas fantasías cinematográficas provenientes de Hollywood. Ciertamente la realidad virtual ha llegado al público como producto antes que como proyecto comunicacional y esto conlleva una gran confusión.
La confusión a la que nos referimos se extiende hasta el plano de la terminología, donde se abusa del binomio realidad virtual para referirse a animaciones por ordenador, imágenes fijas vectoriales y hasta llega a confundirse con el término virtualidad, perdiendo así su especificidad. Atender a estas confusiones va más allá del plano anecdótico y puede ser un buen principio para clarificar algunas de las propiedades específicas de la realidad virtual.

Suscríbete a nuestro RSS Feed




