La gente de The Register, publica hoy un artículo que me toca de cerca en cuanto a experiencias, y trata sobre PowerPoint, la herramienta utilizada por quien-sabe-cuanta gente en el mundo, a la hora de hacer presentaciones.
Muchos, hoy en día, consideran a PowerPoint como la mascota de la conferencia, el perrito que está ahí haciendo boberías sin que nadie entienda porque está… pero, ojo, ¡está!.
Un grupo de investigadores académicos, de la Universidad del Sur de Gáles, ha concluido que “es más difícil procesar información, cuando la misma está llegándote a ti de forma tanto visual como por alguien que lo está relatando”. Esto, concluye mi teoría de que… las presentaciones en PowerPoint apestan.
El problema pasa más que nada por la capacidad de procesamiento de información que tenemos, y funcionamos muy parecidos a una computadora vieja… cuando entra un tipo de información, el otro deja de funcionar, y así el ciclo entre las diferentes entradas. De modo que no podemos procesar información visual y verbal, sino que debemos conformarnos con una de estas.

Suscríbete a nuestro RSS Feed






