En una jugada muy inteligente, Google reaccionó a las críticas sobre la política de recolección de datos de sus usuarios. Luego de un período de 18 a 24 meses -bastante excesivo por cierto- dice eliminarará datos obtenidos mediante la cookies del sitio, tales como búsquedas e IPs. O mejor dicho, los conservarán, pero ya no será posible identificar al individuo.
¿Que ganarían con esto? Por un lado, contentar a quienes desconfiaron de ellos (y confirmar el famoso lema “dont be evil” que los caracterizaba); y por el otro, deslindarse de la responsabilidad de entregar datos a pedido del gobierno (pues ya no estarían disponibles); sin embargo, ésta última opción no es viable, pues ellos mismos admiten que seguirán recolectando información si les es legalmente requerido.
No creo que el hecho de guardar datos sea negativo en si mismo, pues puede tener fines útiles, tales como el “Historial de búsqueda”, que ayuda a orientar los resultados en base a tu conducta reiterada en el tiempo; y además brinda estadísticas para saber que es lo que más buscas y con que se relaciona. El problema se presenta cuando toda esa información es asociada con una persona en particular; algo que, según parece, Google pretende dejar de hacer.
Fuente: Google Blog

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