Un debate que siempre surge cuando se habla de Internet y de los sitios sociales, es sobre si estos últimos, deberían moderar los contenidos que se publican, para que los niños puedan navegar tranquilos.

Desde el momento que surgieron opciones “sociales” para crear contenido en la red (siempre se pudo crear, pero nunca estuvo tan “disponible” para todos), el problema se manifiesta en mayor medida.

Antes de que sitios como YouTube, Facebook, entre otros, hiciesen su aparición en la red, era muy difícil que un padre se quejase porque su hijo había visto un vídeo de un policía que le pegaba a un muchacho, o de un grupo de adolescentes que fumaban marihuana y hacían desastres ‘en cámara’, entre tantas otras “barbaridades” que se pueden encontrar hoy.

Los sitios que permiten subir vídeos, como YouTube, dan la posibilidad al usuario de subir sus propias creaciones o capturas, con solo un par de clicks. A su vez, permiten que cualquier persona pueda acceder a estos contenidos, siempre y cuando hayan sido marcados como públicos (o no privados, digamos).


Mensaje que nos aparece cuando intentamos acceder a un vídeo inapropiado

Para complacer a las distintas asociaciones públicas y entes del gobierno que se han quejado en su momento, muchos sitios han agregado la posibilidad de reportar un vídeo, lo cual luego pasa por una moderación “humana” (aparentemente).


Flag This Video: es la herramienta pseudo-oculta que permite reportar un vídeo

Aún así, pese a que existen medidas tomadas por los sitios, el escenario perfecto se conforma de:

  • un usuario A, sube un vídeo a la red que es inapropiado, pero lo deja disponible para todo tipo de público
  • un usuario B, encuentra el vídeo, lo ve… y lo reporta como inapropiado
  • un moderador C, recibe la petición, comprueba que sea así y le agrega una propiedad para que cuando sea visitado a futuro, se le pida al usuario una comprobación de edad
  • un usuario D (un niño, por ejemplo), llega al vídeo… y recibe un mensaje preguntándole su edad (o que ingrese con su usuario al sitio, donde ya tiene dicho valor cargado en su perfil)

En el caso de que el usuario B no llegue, o llegue luego de que lo haga el usuario D, el vídeo será visto por alguien que no debía.

Pero… ¿esto es culpa de YouTube o (inserte aquí nombre de sitio de vídeos)?

Quizás en lo legal, para algunos países, YouTube o cualquier otro sitio, tiene responsabilidad sobre dicho material, por haber permitido que estuviese disponible.

Quienes estamos del otro lado (hablo como desarrollador), conocemos la dificultad que existe para catalogar a un vídeo como inapropiado, básicamente por los siguientes puntos:

  • no existe una tecnología que pueda hacerlo de forma automática (ver tercer punto)
  • la cantidad de vídeos que se suben por día, hacen imposible un control manual de todos estos, sin tener que degradar el tiempo de respuesta con el que el usuario espera que su vídeo sea publicado
  • no todos tenemos la misma opinión sobre que es apropiado o inapropiado para un niño

Estos aspectos, y muchos más, son los que se presentan como un obstáculo mayor para que sitios como YouTube, frenen este tipo de contenidos.

Chicos navegando por Internet con profesorPor tanto, algunos creen que lo correcto sería que estos sitios dejasen de existir, o bien tuviesen un control estricto sobre el material que se sube, lo que los convertiría a ellos en una especie de dioses sobre lo que se puede o no ver… y ahí, comenzarían otros problemas peores.

Creo, por tanto, que el problema no está completamente del lado de los sitios sociales de vídeo (de imágenes, o de lo que sea), sino más de la educación que los padres han sabido darle a sus chicos, para lograr que estos tengan una navegación “segura” en Internet.

Acepto también, que es difícil para muchos padres, mantenerse al día con el creciente lanzamiento de distintas tecnologías, que lo único que logran es apabullarlos aún más, y demostrarles que no están preparados para este “momento”.

Pero, debemos tomar conciencia, de que el no participar y/o intentar entender lo que los chicos hacen en la red, es prácticamente lo mismo que no saber con quienes se juntan en el mundo real, o que lugares frecuentan… por lo que, la responsabilidad, sigue recayendo en los padres, y francamente no veo como una solución, culpar a la tecnología… sino más bien, ocuparse de que ellos sepan aprovecharla para bien.

Entrada inspirada por un artículo en la BBC