Puede parecer una frase un tanto obvia, pero seguramente no estamos hablando de lo que está pasando por sus cabezas en este momento.

Esta frase fue mencionada por David Perry (quien estuvo involucrado en proyectos como Earthworm Jim, MDK, Messiah y Enter The Matrix), y la verdad es que como se están dando las cosas en este sector, no está muy lejos de la realidad.

La idea detrás de los juegos gratuitos como Perry lo ve, está más orientada a jugar sin pagar, pero que en realidad no podes mejorar o diferenciarte del resto (de los jugadores), sin desembolsar algunas monedas.

Recuerdo en su momento cuando me invitaron a jugar a Entropia Universe (un juego masivo en línea muy interesante y gratuito), y me encontré una vez dentro con algunas opciones de pago, que si bien no eran obligatorias, te permitían diferenciarte del resto al poder comprar otros tipos de objetos.

El truco de todo el asunto está en que la descarga gratuita del juego, funciona como enganche. Una vez dentro, cuando el juego te gustó, se puede pagar para conseguir créditos, y así evitar tener que hacer tareas laboriosas para comprarte esa arma o prenda virtual que estabas buscando.

Perry comentó que en Asia, muchos juegos han dejado de cobrar por jugar, y pasaron a este modelo de pagar por las mejoras, lo que lleva a que muchos usuarios consideren accesible, ya que no es lo mismo desembolsar 50 dólares de una vez, que 1 o 2 dólares de vez en cuando.

Ojo, detrás de todo esto hay una trampa que claramente muchos estarán viendo… ya que si permanecemos jugando varios meses, seguramente superemos con creces el importe que hubiésemos pagado si el título era pago de antemano (o sea, si comprábamos una licencia del juego).

Por otro lado, rescato varios aspectos positivos de la modalidad:

  • Si un juego no te gusta, no habrás gastado nada, lo que lleva a que al menos los desarrolladores se esfuercen en crear un buen juego (y eso nos beneficia a todos)
  • El juego seguramente será en línea (debido a que alguien debe controlar que objetos has comprado, incluso si no tienes ninguno), abre las puertas a las opciones de multijugador, lo cual nunca viene mal… (bah, la IA nunca es buena)

… y negativos también:

  • Demasiado gasto y muchas diferencias sociales llevadas del mundo real al mundo virtual (no creo que un niño de clase media destine los mismos recursos a un juego que uno de clase alta, por ejemplo)
  • Necesidad de una conexión a Internet (y no cualquiera, una buena)
  • Posibilidad de cierre de empresa/juego: imagínense que un juego les encanta, pero que su base de usuarios realmente no le produce réditos a la empresa, ya sea porque nadie paga por mejoras, o porque es poca gente la que accede a él… ¿nos devolverían el dinero? (ninguna empresa sería tan generosa)
  • No se puede aplicar a todos los juegos del mercado (va, al menos no me veo comprando un equipo o una liga para jugar en el Pro Evolution Soccer, menos aún me interesaría un par de botines “virtuales”)

Asumo que en algún momento se planteará más seriamente la idea de llevar una buena cantidad de títulos a este modelo, aunque seguramente habrá una excepción marcada en aquellos juegos donde el éxito de tal cambio se torna un tanto difuso.

Fuente:
CVG