Steven Sinofsky, vicepresidente de Windows y Windows Live en Microsoft, comentó recientemente en una entrevista detalles sobre el próximo sistema operativo de Microsoft, Windows 7.

Según las declaraciones de Sinofsky, Windows 7 utilizará un kernel que será la evolución del utilizado en Windows Server 2008, que justamente es una evolución del utilizado en Windows Vista.

Esta noticia sorprende a varios que pensaban que Microsoft iba a aprender de sus errores pasados y corregir su tendencia actual e histórica de aumentar más y más el consumo de recursos en sus SO y se iba a decantar por mejorar el rendimiento y la seguridad.

Muy por el contrario, Microsoft espera que los usuarios nuevamente estén dispuestos a gastar dinero en hardware nuevo sin obtener mejora sustanciales.

Sinofskey además confirmó que Windows 7 estará disponible en versiones de 32 y 64 bit y saldrá al mercado a fines del 2009 o principios del 2010.

Windows 7 se enfocará en lograr que los “drivers y el software que funciona en Windows Vista” funcionen en Windows 7. Supuestamente “funcionarán igual”.

Esta noticia, que es claramente buena para los usuarios de Linux, no sólo significa que gran cantidad de usuarios y de empresas abandonarán Windows y se pasarán a Linux (tanto por temas de altos requerimientos de hardware como por su vulnerabilidad en lo relacionado a seguridad) sino que muestra que Windows sigue por mal camino, algo que a largo plazo podría provocar su desaparición (así comienzan a caer los monopolios, no haciéndole caso a las necesidades del mercado).

Fuente: TG Daily