Según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) mejor conocida por sus siglas en ingles como WIPO, la cantidad de ciberocupas (cybersquatters) está creciendo de forma acelerada estos últimos años.

Un ciberocupa es una persona que registra un dominio con el fin de aprovecharse de una marca o un nombre conocido para luego revenderlo a un precio inflado.

En el 2007 hubo 2157 disputadas relacionados a la “ocupación” de dominios, un 50% más que en el 2005 y casi el doble que en el 2003.

Un cuarto de los casos se resuelven por vía extrajudicial, y de los restantes el 85% de las quejas las gana el demandante. El otro 15% de los casos los gana el que registró el dominio, que mantiene su control sobre este.

La WIPO no sólo desea proteger las marcas registradas, sino que busca mejorar la fiabilidad del sistema de reparto de dominios para unir a las partes interesadas con los sitios auténticos. Para tales fines comentaron que se reunirán con la ICANN para desarrollar nuevas políticas que intenten solucionar los problemas causados por el cybersquatting.

Fuente: Ars Technica