Investigadores estadounidenses encontraron una creativa forma de posibilitar que los chips de silicio, conocidos por su dureza y fragilidad, puedan ser flexibles.
Este descubrimiento ayudaría a solucionar limitaciones en el area de salud (implantes cerebrales, sistemas de monitoreo) o en la de productos para consumo masivo (vestimenta inteligente).
Para pasar de un circuito integrado rígido a uno flexible se deben llevar a cabo cuatro pasos:
Primero se le agrega un polímero y se lo pega con un adhesivo al wafer (capa rígida y frágil), luego, se fabrican los circuitos utilizando técnicas convencionales, y se remueve el adhesivo, para poder despegar la capa de polímero con los circuitos del wafer. Al final se une esa capa a otra de caucho, permitiendo que los chips sean flexibles.
Los chips flexibles conservan una parte rígida (los circuitos), pero gracias al caucho y al polímero, su estructura -como un todo- es flexible, de forma análoga a un acordeón.
Ahora los investigadores enfocan sus recursos en encontrar utilidades a lo que acaban de desarrollar. “La mayor parte de nuestra energía está siendo enfocada en encontrar aplicaciones”, comenta uno.
Un proyecto busca desarrollar guantes para cirujanos capaces de medir signos vitales, como el nivel de oxígeno en sandre durante una operación. Otro busca crear una capa que se coloque en la superficie del cerebro, que mida la actividad cerebral en epilépticos.
Fuente: BBC News

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