La Comisión Europea, la institución que ya le dió varios golpes a Microsoft (multas millonarias y obligación de ceder información) vuelve a posar su lupa sobre la empresa, esta vez en como se esta llevando a cabo el proceso de convertir (o no) el formato OOXML en un estandar.

Los oficiales se pusieron en contacto con los miembros de la ISO intentando averiguar como se prepararon y como se preparan para votar este mes.

La Comisión se vió motivada a actuar luego de enterarse de varias irregularidades en los procesos de votación (entre las que es encuentra el caso sueco), decidió empezar a atacar el asunto lo antes posible, intentando ahorrarse problemas a futuro.

Les preguntó a los miembros con derecho a voto que piensan de lo ocurrido, y si conocen más irregularidades. Se comunicó con algunas organizaciones nacionales europeas, y las motivó a que modifiquen su criterio de membresía, es decir, la linea que separa a los que votan de los que no lo hacen. Algunas organizaciones europeas ya admitieron que tenían falencias y que están trabajando para corregirlas.

Microsoft por su parte dijo que está cooperando con la Comisión y que a pesar de esta animando a sus copanías socias a que participen del proceso de votación, no les está ofreciendo dinero, algo que fue desmentido por Raj Mathur.

Fuente: Financial Times