Seguimos descubriendo cada día nuevos usos de las etiquetas RFID, algunos buenos y otros no tanto, en este caso gracias a Hitachi y Toppan, quienes han mezclado las mismas con hologramas para incrementar su eficacia.
Bajo el nombre de IC Hologram, el producto combina ambas tecnologías (hologramas y RFID) para hacer más difícil el robo y posterior inserción de productos falsificados, dentro de la cadena comercial.
Según la empresa Toppan, involucrada en este proyecto, se pierden más de 200 mil millones de dólares al año, por culpa de falsificaciones de productos, lo que nos da un indicio de cuan interesadas podrían quedar las empresas en esta nueva medida de seguridad.
Para que se den una idea de como funciona, y porque admiten que es efectiva, la empresa nos explica que duplicar el holograma es costoso (a menos que se haga en producción masiva), mientras que los datos almacenados en la etiqueta RFID, están cifrados. A su vez, el mero hecho de intentar sacar la etiqueta del producto, la rompe en pedazos… ya que su material está pensado para ello (haciendo más complicado el insertar otro holograma que lo reemplace).

De momento, podríamos decir que la tecnología es segura… pero no va a pasar mucho tiempo hasta que se torne obsoleta… si es que llega a funcionar en el mercado (y consigue adopción masiva).
Se podrán comenzar a ver estas nuevas etiquetas en productos como perfumes y bolsos, aunque más adelante tienen previsto insertarlos en productos farmacéuticos y otros en donde se justifique su costo.
Fuente: Digital World Tokyo

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