
Con el fin de promover su más reciente película acerca de monstruos invasores, Sony optó por esa estrategia de marketing por la que cualquiera de nosotros se inclinaría: construir un verdadero monstruo en forma de holograma, ubicarlo en la Bahía de Tokio y provocar una desenfrenada serie de “accidentes” en los pantalones de todos los inocentes transeúntes.
En realidad, el corazón de esta bestia virtual no es más que un simple (y super-costoso) proyector que se encarga de hacer su magia por sobre las toneladas de agua en forma de ráfaga. Impresionante vídeo que muestra estas monstruosas características a continuación (y no, no es un fake).
Vía | TokyoTimes

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seria genial ver eso en persona. run bitchies!!!!!