Muchas veces nos encontramos con vídeos, generalmente en YouTube, que nos gustaría tener en nuestro reproductor de vídeo y música digital.

En este artículo veremos los pasos necesarios para darnos el gusto y poder pasar un vídeo (en cualquier formato y tamaño) a un reproductor cualquiera (sea este Zune, iPod, PSP u otros).

Para este tutorial utilizaré el convertidor de audio y vídeo SUPER (la última versión se puede descargar aquí), principalmente por su facilidad de uso y su costo nulo, además de ser lo suficientemente avanzado. Existen infinidad de conversores en línea, pero suelen ser lentos y no permiten configurar ciertas cosas que luego veremos que son claves.

Descargamos los vídeos

Si ya tienes el vídeo o sabes como descargarlo, puedes obviar este paso.

De nuevo existen muchas opciones para conseguir vídeos de YouTube, DailyMotion, Metacafe y otros, así que directamente les recomendaré un sitio que siempre me funcionó, KeepVid. Este sitio permite descargar vídeos de forma muy simple: se copia el enlace de la página donde está el vídeo y luego se pega en la caja de texto que está en la parte superior de la web (foto) y se clickea en “Download”.

Si van a descargar muchos vídeos, les recomiendo hacerlo siempre en una misma carpeta, preferentemente en una que recuerden fácilmente su ubicación. Los archivos estarán en formato .flv (Flash).

Configuramos SUPER y convertimos los vídeos

Luego de tener los vídeos en la PC, abrimos SUPER y arrastramos los archivos a la lista (foto). Ahora debemos configurar el conversor, aunque por suerte muchas opciones vienen configuradas automáticamente para la mayoría de los reproductores de vídeo más conocidos.

En el caso de que no tengamos un reproductor que esté en la lista, debemos configurarlo manualmente, para eso necesitaremos datos importantes que deberían estar en el manual del reproductor, aspect ratio o razón de proporcionalidad, resolución, y los codecs de audio y vídeo que soporta.

Un aspecto muy importante es el bitrate, ya que nos permitirá elegir entre archivos pesados con buena calidad o archivos más livianos pero con calidad menor.

En el caso de que tengamos un reproductor con mucha capacidad de almacenaje, ciertamente nos podemos dar el lujo de elegir bitrates altos, aunque esto no siempre es útil. En YouTube por ejemplo los archivos están limitados a una calidad de 314kb/s, el vídeo y el audio a 65kb/s a 22050Hz en mono, así que hay que tener cuidado de no poner valores excesivos que no tendrán efecto sobre la calidad. Cabe recordar que si el vídeo fue subido directamente en formato flash, YouTube no aplica esta codificación.

Si desean ahorrar en tamaño, el audio, en la mayoría de los casos puede ser codificado a 96kb/s, sin que se note una diferencia muy grande, no les recomiendo valores menores. En el caso del vídeo, pueden ir “tanteando” hasta que encuentren un valor en el que se sientan cómodos, tanto con el tamaño como con la calidad del vídeo. Un buen valor para comenzar (y luego probar con otros valores mayores o menores) es 240kb/s.

Si desean obtener sólo el audio, como pasa en muchos vídeos que tienen un tema con una imagen de fondo, deben elegir un formato que sea “audio only”, como mp3, wav o aac.

Cuando tengamos todos los archivos que queremos codificar (con la misma configuración) en la lista, hacemos click en “Encode (Active Files)”. Si desean codificar algún archivo de otra forma, simplemente desmárquenlo. Cuando el programa haya finalizado, podemos ver como quedaron los archivos arrastrándolos a la lista y clickeando en “Play (Active Files | Streams)”, sin olvidarnos antes de desmarcar los archivos que convertimos previamente. Para finalizar, sólo resta subir los archivos al reproductor.

Si tienen alguna duda (sobre el software utilizado, formatos, codecs, etc.) o sugerencia, no duden en comentarla.