Mark Shuttleworth, creador de la empresa de seguridad Thawte -que luego vendió a VeriSign por US$575 millones- y fundador en 2004 de Ubuntu, escribió ayer en su blog personal una reflexión interesante sobre Linux, Microsoft y las patentes; tema muy polémico por estos días.

El artículo comienza con afirmaciones bastante provocativas: “Microsoft y Linux terminarán del mismo lado en este tema” y “En algunos años, Microsoft estará fuertemente en contra de las patentes de software”.

Los fundamentos -de la segunda frase- se basan en que Microsoft está obligado a lanzar nuevas aplicaciones constantemente, y eso implica el riesgo de caer en violaciones de patentes; riesgo que de hecho se concreta con frecuencia, debiendo ésta desembolsar grandes sumas de dinero en acuerdos.

Incluso encuentra un compromiso en común entre Ubuntu y Microsoft, algo así como “construir cosas que la gente use a diario”. Pero, ya que todo es tan bello, ¿cuál es la amenaza entonces? En su opinión, las demandas de patentes: personas o compañías que no desarrollan software, pero que han patentado ideas que ambos sistemas operativos utilizan o piensan utillizar. En realidad va aún más allá, pues dice que el problema es el sistema de patentes en si.

Por lo tanto, sería necesario construir un consenso en la industria para modificar la legislación sobre patentes de software, y amoldarla a la dinámica e innovación que implica. Pero, como el propio Shuttleworth aclara hacia el final, “quizá sea un poco pronto para Microsoft”.

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