El servicio fotowoosh promete una idea increíble: convertir imagenes en 2D a 3D automáticamente. Como ellos dicen, desde la matemática es imposible reconstruir una escena en 3D basándose en una simple imágen; por eso, su sistema pretende imitar nuestra forma de ver las fotos, donde no sólo vemos lo que está ahí, sino también lo que nuestra imaginación y conocimiento le aporta, gracias a haber vivido por mucho tiempo en un mundo estructurado (en sentido geométrico).

¿Cómo lograrlo entonces? En base a un gran número de imagenes de prueba; y luego aplicando lo “aprendido” a otras nuevas. De esta manera, se lograría estimar cual parte corresponde al suelo, cual a las superficies verticales, cual al cielo, etc; y al agregarles textura y movimiento, daría como resultado una escena en 3D de algo que iniciamente era plano. Aprender de objetos no es del todo nuevo, pero sumarles ópticas que a priori no tienen, resulta un desafío muy interesante.

Como era de esperarse, actualmente están en beta; para probarlo apuntate aquí.

Fuente: TechCrunch