La noticia en sí es la siguiente:

Un tribunal de Nantes, localidad situada al oeste de Francia, condenó ayer a dos meses de cárcel, exentos de cumplimiento, y una multa de 4.000 euros a un internauta por haber descargado películas de Internet, una labor que ejecutó mediante un sistema de intercambio directo de ficheros (P2P).

En Junio del año pasado en Francia se aprobó una ley que regula las descargas de obras protegidas por derechos de propiedad intelectual a través de Internet. La misma establece las siguientes multas:

  • 38 euros por descargar ficheros para uso privado.
  • 150 euros para quienes pongan a disposición de otros esas obras mediante sistema de intercambio P2P (Peer to Peer).
  • 750 euros a aquellos que tengan programas informáticos que permitan desactivar las protecciones de ficheros sometidos al pago de derechos de autor.
  • 3.750 euros a los usuarios que rompan dichas protecciones.
  • 30.000 euros a los internautas que comercien con programas capaces de destruir las protecciones anticopia.
  • Tres años de cárcel y multas de 300.000 euros a los que comercien con programas P2P

Ahora bien, estos casos tienen un mensaje encubierto que se busca que llegue al resto de la población: no bajes nada de internet porque te puede pasar esto. Le tocó servir de mal ejemplo a este individuo que no debe ser el único, ni el primero ni tampoco el último que baje películas, música o cualquier otro contenido protegido.

Vía: Diario Clarín