Perdón, quedaría mejor si fuese “Soplar y hacer botellas… navegar por internet”
De la mano del profesor Eduardo Brédice, dos estudiantes de la escuela Nicolás Avellaneda de Santa Fe, desarrollaron un software y un hardware que permiten comunicarse a través de la PC a personas con dificultades para mover sus manos. Por medio de soplidos, los usuarios pueden operar un programa informático gracias a los chicos de cuarto año del taller de Informática.
Carlos Candioti y Francisco Lechman, son los dos alumnos de la escuela Nicolás Avellaneda de Santa Fe que crearon -con la colaboración de sus compañeros- un hardware que permite operar un programa informático a través de soplidos. Luego de la fase de investigación y relevamiento documental, los estudiantes de cuarto año del taller de Informática comenzaron a trabajar en la parte electrónica del periférico y en el software.El programa informático, desarrollado con lenguaje Lazarus, está formado por una sola pantalla que se divide en tres grandes sectores. En el área interactiva aparecen, en forma sucesiva y hasta completar el abecedario, secuencias de cuatro caracteres (tres letras acompañadas por un número). La persona debe seleccionar a través de un soplido el carácter que necesita para escribir la palabra y la frase se va completando en el sector superior del monitor.

Las oraciones que se generan “se almacenan en el disco rígido y pueden pasarse al block de hojas para tener la posibilidad de imprimirlas”, explicó Eduardo Brédice, profesor de Informática de los jóvenes desarrolladores.

Aunque aún no lo han hecho, “el programa permite colocar palabras predeterminadas y hasta frases, porque es algo que piden quienes atienden a personas con mayor grado de discapacidad”, agregó Brédice.

Para funcionar, el software no requiere de equipos informáticos de última generación porque fue desarrollado para que se pueda utilizar en una PC con requerimientos mínimos. “Estamos trabajando con el equivalente a una Pentium II, que tiene 8 años de antigüedad, 129 Megabytes de memoria y un disco rígido de 10 gigas”, agregó el docente. El software fue desarrollado sobre plataforma Windows pero la aspiración de Candioti y Lechman es que funcione también en Linux.
Hardware y desafíos

El programa informático opera a través de soplidos que son generados a partir de un equipo diseñado por los mismos estudiantes. El aparato se denomina transductor “y está formado por un dispositivo que cambia el aire en movimiento en señal eléctrica. Ésta se aplica al puerto paralelo a la impresora, aunque también es factible de aplicar al teclado o al mouse”, explicó Brédice.

Con el harware y el software en pleno funcionamiento, los jóvenes quieren dar un paso más y permitir a las personas que no pueden utilizar sus manos para escribir la oportunidad de dar la orden de impresión mediante el soplido. La meta última de los jóvenes es que el programa funcione a través de Internet.

No es la primera vez que los alumnos del establecimiento educativo realizan un emprendimiento con aplicación social. Hace nueve años desarrollaron un teclado para una nena que sufría parkinson y luego un mouse que funciona con la rodilla. Inventos útiles producidos con la dedicación, ingenio y esfuerzo de quienes aún no llegaron a la universidad.

Fuente: Canal Ar