El gobierno de los Estados Unidos ha decidido que no permitirá que Corea del Norte pueda acceder a la adquisición de iPods.

Associated Press ha informado de que en un intento por atraer la atención de Corea del Norte, la administración Bush ha anunciado que el icono de la civilización occidental no podrá caer en las manos de Kim Jong II.
Por lo visto la CIA ha descubierto que el glorioso líder popular Kim es un fanático (llamémosle friki para España) tecnológico. Cuando no está construyendo bombas atómicas disfruta de gadgets como iPods, televisores de plasma y los cada vez más conocidos Segways, esos medios de transporte individuales tan curiosos.
Así que en lugar de prohibir cosas que puedan ser útiles al pueblo norcoreano, los EEUU han decidido prohibir el uso de cosas que Kim podría pedirle a Santa Claus.
La lista incluye cognac, relojes Rolex, cigarrillos, arte, coches de la talla de Mercedes Benz, Cadiillac, Mercury, Lincolns, motos Harley-Davidson, o material de baloncesto. La nueva prohibición podría extenderse incluso a la música y a equipamientos deportivos.
Evidentemente decirle a Kim que se aguante esta prohibición podría provocar que tirara la primera bomba atómica en Japón, en lo que sería la primera guerra de la historia provocada por un gadget ¿Lo imaginan?